Última actualización: 29.06.22

 

Tener mascotas en casa es una excelente manera de disfrutar del amor y la compañía que nos ofrecen cada día. No obstante, esto implica tener que encargarnos de la limpieza de ciertos residuos, como su pelo o el polvo que traen a casa.

 

Mantener la limpieza de nuestro hogar es fundamental para vivir en un entorno sano y saludable. Algo que es básico para quienes residen en ella, que agradecerán un buen olor, un planteamiento ordenado y un entorno libre de suciedad. Estas cuestiones también afectan a nuestras mascotas, especialmente a los perros y los gatos. Estos animales se mueven por todo nuestro hogar y suelen ser puntillosos con la limpieza, sobre todo en el caso de los gatos.

Afortunadamente, este proceso no va a exigir mucho más esfuerzo por tu parte del que dedicarías normalmente a mantener tu hogar impecable. Sobre todo, si pones en práctica los consejos que te ofrecemos a continuación.

 

El problema del pelo

El principal inconveniente que tenemos que afrontar cuando hay mascotas en casa es su pelo. Tanto los perros como los gatos suelen mudarlo con frecuencia y especialmente cuando cambia la estación. Este pelo va a parar a todas partes, quedándose además en suelos, tejidos e incluso en algunos muebles.

Para proceder a su eliminación, tu mejor aliado es una aspiradora especial para animales. Este producto te ofrece un sistema de alta potencia, capaz de absorber ese pelo y separarlo de donde se posa. Pero este electrodoméstico también se encarga de aspirar el polvo, la tierra y cualquier otro resto de suciedad que tu mascota pueda traer de la calle. Además, gracias al sistema de filtración de calidad que suelen incluir estos aspiradores, son capaces de mantener la potencia de succión durante toda la limpieza.

Otro punto fuerte de estos equipos son los accesorios incluidos con el producto. Estos se diseñan para aspirar tejidos como cortinas, tapicerías o sábanas, separando el pelo de animal con eficacia. Lo mismo pasa con los cepillos para suelos o con los concentradores, con los que absorber la suciedad en espacios pequeños. Incluso es posible limpiar muebles de cocina o de cualquier otra estancia con solvencia, sin necesidad de pasar el trapo por los mismos.

 

Las superficies

Los animales suelen dejar su suciedad en diferentes superficies, más allá de los suelos y las tapicerías. Las más habituales son aquellas en las que tenemos alimentos, tales como las encimeras de cocina o las mesas de comedor. A ellas acuden en busca de su particular aperitivo. También es frecuente que los gatos se acuesten en diversos espacios, buscando el sol. Aquí, el proceso de limpieza depende un poco de la naturaleza de esa superficie y su uso.

Si hablamos de zonas destinadas a la preparación y consumo de alimentos, tales como las mesas de cocina de madera maciza o convencional, encimeras y similares, es clave realizar una buena limpieza y una adecuada desinfección. Esto se consigue con facilidad gracias a los diferentes productos existentes en el mercado y destinados a tal cometido. Es importante verificar que los materiales no se vayan a verse afectados por el proceso, tal como pasa con ciertos muebles contrachapados, lacados y otros acabados elaborados con materiales sensibles.

Respecto del resto de zonas de nuestro hogar, es necesario limpiar, pero no desinfectar con la misma intensidad. Algo que permite elegir productos más sencillos, como los que usamos en la higiene habitual de nuestro hogar. Lo único que deberemos hacer es ajustar la frecuencia de la limpieza conforme a nuestras necesidades concretas.

Los olores

A veces, el olor de nuestras mascotas puede llegar a ser tan intenso que impide que nuestra vivienda huela a otra cosa. Afortunadamente, en este apartado también hay soluciones. Entre ellas, tenemos el poder limpiador del vinagre de manzana. Este producto no solo es adecuado para tratar nuestro hogar, sino que si añadimos una taza al agua donde bañamos a nuestro perro, este quedará libre de olores. Y de regalo, lucirá un pelo más brillante.

Si lo que tienes son olores localizados en tu vivienda, entonces el bicarbonato de sodio es la solución. Esparce un poco por las noches, en las zonas en las que tu mascota suela descansar. Déjalo actuar y recoge el polvo por la mañana, con un aspirador. Este método también sirve para los textiles, bastando con agregarlo a la lavadora o al agua usada en la limpieza. Con este truco te será fácil eliminar la suciedad y olores, tanto de suelos como de alfombras, moquetas y otros materiales textiles.

Finalmente, si el olor de alguna estancia te resulta molesto, te recomendamos recurrir a los ambientadores naturales. La idea es emplear remedios que no enmascaren los olores, como hacen los productos tradicionales. Para proceder, basta con mezclar dos tazas de agua, media de zumo de limón y otra media de bicarbonato de sodio. Rocía la mezcla sobre tus alfombras, cortinas y sillones y disfruta de un agradable aroma cítrico.

 

Y si hay un accidente

A veces, las mascotas tienen accidentes y hacen sus necesidades en zonas en las que no deberían. Con una buena educación, en el caso de los perros, y con una caja de arena siempre limpia y en buen estado, para los gatos, esto no será frecuente. Pero cuando esto sucede, es necesario actuar. Y cuanto antes lo hagas, mejor.

El primer paso es secar la superficie afectada por el accidente, usando para ello papel absorbente. Toda la orina que elimines del suelo te hará más fácil el resto del proceso. A continuación, mezcla tres partes de vinagre con una de agua y empapa la zona afectada. Seca de nuevo y añade un poco de bicarbonato de sodio para que absorba el olor. A esta mezcla añadiremos un poco de agua oxigenada y otro poco de lavavajillas. Dejaremos que la fórmula actúe y secaremos la zona todo lo posible. Completaremos el proceso pasando de nuevo la aspiradora por la zona afectada, a fin de eliminar los posibles restos que pudieran quedar.