Última actualización: 20.11.19

 

Los gatos castrados deben tener una alimentación especial, así que es recomendable llevarlos al veterinario, para que éste les proporcione una dieta que los mantenga saludables. Esto es muy importante, porque de lo contrario, las mascotas podrían sufrir de sobrepeso, ya que los gatos castrados tienden a engordar con facilidad.  

 

Por qué castrar a un gato

Es recomendable castrar a un felino durante sus primeros seis meses de vida. Una de las principales razones por las que se deben castrar es que disminuye en los machos el riesgo de padecer cáncer de testículos y problemas en la próstata. Asimismo, en las hembras disminuye el cáncer de mama.

Aunado a ello, castrar a gatos disminuye su instinto sexual, es decir, el deseo de buscar pareja. Por ejemplo, si están en un piso, no se escaparán para buscar a una gata en celo. Incluso, en las gatas la castración evitará las crías no deseadas, reduciendo las posibilidades de abandono de felinos en las calles.

Por si fuera poco, los machos se vuelven animales domésticos más tiernos, cariñosos y tranquilos, trayendo como consecuencia la seguridad para toda la familia. Además, ya no tendrán el deseo de marcar territorio, así que no orinarán en algunos lugares de la casa, evitando así la acumulación de malos olores en la vivienda.

 

 

Castrar o esterilizar

Este es un tema que muchas personas se preguntan, pero la respuesta es sencilla, castrar es una intervención quirúrgica donde se extirpan las glándulas genitales de la mascota. En cambio, esterilizar se refiere a cortar el conducto de las vías espermáticas del gato o los oviconductos en las gatas. Esto quiere decir que al esterilizar a los gatos, estos no pierden sus deseos de buscar una pareja sexual, además, las hembras entrarán normalmente en celo y seguirán siendo propensas a tumores de mama.

Por otra parte, castrar o esterilizar a un gato depende de la edad del animal y su condición de salud, así como de las necesidades y preferencias del dueño. Los gatos dejan de ser agresivos cuando son castrados, pero en las hembras sucede lo contrario. De esta manera, en algunos casos es mejor esterilizar a las gatas, pues así estas pueden seguir produciendo estrógenos, las cuales son hormonas capaces de tranquilizar su agresividad.

Aunado a ello, los animales hipotiroideos no deberían ser castrados, pues ellos son más propensos a engordar rápidamente. En otras palabras, la castración podría acelerar más la subida de peso de los gatos que padezcan esta enfermedad.  

 

Dieta del veterinario

Antes de hacer una comparativa de comida para gatos, lo mejor es escuchar las recomendaciones del veterinario. Esto es porque los gatos castrados deben consumir alimentos especializados, de igual forma que los animales esterilizados. Además, todas las razas no se alimentan igual, incluso, la edad influye en el tipo de comida que los gatos consumen.

Esto quiere decir que el dueño debe llevar su mascota castrada o esterilizada al veterinario para que él le proporcione una dieta adecuada y saludable. Al seguir sus pasos, tu gato puede crecer sin problemas de desnutrición.

 

Fibra y proteínas

La comida para gatos castrados debe contener mucha fibra y proteínas, ya que esto puede ayudar a que el felino pierda peso, o bien, se mantenga en línea.

Por supuesto, al servirles los alimentos a las mascotas recomendamos utilizar un dosificador, pues, este ayudará a medir correctamente la cantidad de fibra y proteínas que estos comerán.

En relación a las personas que acostumbran a preparar comida casera para sus mascotas, deben estar al tanto de incluir en su dieta alimentos como huevos, pescado, pollo, etc., pues son alimentos que contienen muchas proteínas. Asimismo, los dueños deben darles a sus mascotas alimentos ricos en fibra, como la remolacha y cereales como el trigo, maíz o arroz, los cuales traen la mayoría de la comida comercial para gatos.

Otro aspecto que no debe pasar desapercibido es que el gato tendrá más apetito que antes de la castración, así que el dueño deberá estar pendiente de la cantidad de alimento que le dará, ya que el hecho de abusar de esto podría ocasionar enfermedades en el felino.

 

Vitaminas, minerales y grasas

Las vitaminas y minerales que pueden darles los dueños a sus gatos deben ser recomendadas por el veterinario, de modo que el consumo de estas no sea mayor al necesario. Algunos alimentos caseros o comerciales traen vitaminas y minerales, así que no será difícil incluir estos elementos en la dieta de las mascotas.

Por otra parte, las grasas de las carnes son una buena opción para la dieta de un gato castrado, aunque en menor cantidad que que la ofrecida a los felinos comunes. Esto es porque las grasas ayudan a mantener en los gatos la temperatura corporal y, además, son su fuente de energía principal.

 

 

Desventajas de la castración

Una de las principales desventajas de aplicar a tu felino este tipo de procedimiento es el riesgo de sufrir obesidad. Sin embargo, si el dueño del gato sigue las recomendaciones dadas por el médico es muy probable que logre conservarse en línea, ágil y saludable. 

Cabe destacar que, otra desventaja es que el felino puede llegar a padecer de cálculos urinarios. No obstante, hay que llevar al animal con el veterinario a menudo, así no sufrirá estos efectos secundarios de la castración. En otro orden de ideas, podemos mencionar la desventaja de que los gatos castrados no podrán reproducirse.

 

Recomendaciones para evitar que los gatos castrados engorden

Es recomendable que si el gato está castrado su dueño juegue con él o lo incentive a correr y trepar en el campo, la montaña, el parque, etc. De este modo, el felino estará en constante actividad física y será menos vulnerable a la obesidad.

Aunado a ello, la alimentación debe ser equilibrada, es decir, que no se debe dejar el recipiente con comida todo el día a disposición del gato. Esto es porque al estar castrado tendrá mucho apetito y probablemente consumirá más comida de la necesaria para su cuerpo. Por esta razón, algunas personas optan por darle el alimento de manera equilibrada, dividiéndolo en porciones pequeñas para todo el día.