Última actualización: 24.08.19

 

El avance constante de los estudios ictiológicos comprueban que los peces son criaturas mucho más inteligentes de lo que creemos, por lo que son capaces de reconocerse entre ellos y recordar relaciones sociales, en este sentido, también pueden sufrir y sentir estrés, tal y como lo harían los perros y gatos. Por consiguiente, en este artículo te mostramos algunas de las señales que nos pueden indicar que nuestro pez está estresado, pero también revisaremos cuáles podrían ser las causas de este problema. 

 

Como pasa con los humanos, el estrés continuo en los peces pudiera acarrear consecuencias graves y perjudiciales en su salud, sin embargo, las causas pudieran ser más simples que en organismos complejos, ya que por lo general están relacionadas a las condiciones ambientales que existen en el entorno del pez. 

En este sentido, muchas personas no saben que el mantenimiento pudiera ser más complicado de lo pensado, por ejemplo, el sistema de filtrado debe estar relacionado a las características de la pecera, además, la temperatura y químicos en el agua podrían no ser compatibles con los peces, entre otros muchos inconvenientes que podemos encontrar. Por estas razones, a continuación mencionamos las causas más comunes de estrés en los peces.

 

5 causas comunes de estrés en los peces

 

1. Químicos en el agua

Algunos compuestos químicos derivados del nitrógeno podrían ser tóxicos en mayor y menor medida para el pez. Tal es el caso del amoníaco, que se forma de manera natural por los desechos del pez y desperdicios de la comida, pero que en toda circunstancia es contaminante para él y podría ocasionar grandes niveles de estrés. Por esta razón, una pecera óptima debe tener principalmente un sistema de filtrado, para diluir y transformar rápidamente las diferentes sustancias contaminantes que hay en el agua.

 

2. Condiciones del agua

La temperatura debe estar acorde al tipo de peces, ya que mantener una temperatura muy baja o alta es otra causa probable de estrés. Un ejemplo común es el de los peces dorados, que pueden vivir pacíficamente en temperaturas de hasta 20 °C, sin embargo, también pueden sobrevivir al invierno en temperaturas de congelación, pero estas condiciones eventualmente les causan mucho estrés.

Es importante saber que no todos los peces provienen del mismo tipo de agua, por lo que introducirlos en un hábitat artificial muy diferente del natural puede ser mortal. Aunque ciertas especies pueden sobrevivir en varios tipos de agua, la gran mayoría son específicamente de agua dura, blanda, dulce o salada. Por ejemplo, los que son intolerantes a la sal normalmente carecen de escamas o cuentan con algunas muy pequeñas.

 

 

3. Tamaño de la pecera

Las peceras pequeñas o muy grandes crean conflictos y estrés en los peces, por lo que al momento de adquirir la mejor pecera es importante tomar en cuenta el espacio necesario para que el pez pueda nadar libremente. Encontrarás peceras desde 40 litros que el pez puede ocupar apropiadamente, pero algunas especies necesitan hasta 400 litros para sentirse cómodos.

Además, es bueno pensar a futuro, ya que para reproducirse los peces requieren mayor espacio. Hay especies territoriales que reclaman una parte del espacio si están en etapa de reproducción, lo que podría causar estrés si la pecera no cumple con sus requerimientos, incluso podría aumentar el nivel de violencia si cuentas con varios peces de distintas especies.

 

4. Relaciones entre las especies

No debes olvidar que el mundo acuático tiene jerarquías y animales predominantes, por lo que no todas las especies cuentan con las características apropiadas para convivir en la misma pecera. Por ejemplo, la familia de peces cíclidos suelen ser muy territoriales, por lo que se comerán a los peces pequeños, incluso pueden comer objetos pequeños si caben en su boca.

Asimismo, los peces de naturaleza pacífica se verán constantemente estresados por la presencia de otros peces de comportamiento agresivo, por lo que debes saber el carácter de cada uno si tienes pensado formar un acuario complejo.

 

5. Alimentación

La alimentación es un aspecto que depende completamente de ti, ya que la mayoría de los peces no tienen la capacidad de detenerse cuando están llenos, sino que seguirán comiendo si le sigues proporcionando alimento. En consecuencia, su organismo fallará eventualmente por el exceso de comida.

 

¿Cómo saber si los peces están estresados? 

Cuando un pez se siente ansioso o agobiado puede desarrollar cambios físicos y un comportamiento bastante distinto al habitual, para lo que sería necesario que como dueños estemos muy atentos. Los cambios más perceptibles pueden ser en el color de sus escamas, la respiración, velocidad de nado y es posible que el apetito también esté alterado.

 

 

Respiración

Por lo general tu pez tiene una respiración tranquila y profunda. Sin embargo, al estar nervioso pudiera dirigirse a la superficie y bloquear continuamente, mientras más lo haga peor se siente, por lo que al tiempo prolongado podría fallecer. Esto se debe principalmente a que tu mascota está teniendo graves problemas para obtener oxígeno. Asimismo, el estrés también es capaz de producir enrojecimiento en sus branquias y que estas se abran más de lo normal, lo que es consecuencia de una respiración agitada.

Los problemas respiratorios impiden la llegada de oxígeno apropiadamente al cerebro y conlleva una lenta recuperación, en el caso de percatarse a tiempo de la situación para salvar al pez.

 

Velocidad de nado

Los peces son de nado lento y pacífico, por lo que verlos nadando de forma hiperactiva o con movimientos bruscos es una clara señal de ansiedad. Del mismo modo, está el caso de los peces que son capaces de disminuir en gran medida sus movimientos, a tal extremo que parecen detenidos en el agua, lo que podría ser ocasionado por un gran nivel de tensión en su entorno.

 

Color de las escamas

Si tu pez se encuentra bajo un estrés constante y aún no lo has notado, entonces comenzará a cambiar sus escamas, en donde podría perder la intensidad del color y su brillo. En algunos casos, incluso se produce la caída de las escamas, normalmente esto se debe a la poca tolerancia que tiene ante alguna propiedad del agua.

 

Apetito

Si el pez está estresado, esto podría ocasionar que deje de comer o que lo haga con menor entusiasmo, ocasionando enfermedades al poco tiempo. En este sentido, es recomendable que coma en un horario fijo y de forma responsable, con esto nos referimos a brindarle una nutrición adecuada, según el tipo de pez y su tamaño. Es recomendable revisar las características del agua para definir la causa del estrés.

 

Aislamiento

Algunas veces, el pez permanece mucho tiempo escondido, por lo que podrían pasar días para que logres verlo. Esto puede ser porque no hay suficientes lugares para esconderse y se siente inseguro en el agua. Asimismo, la iluminación muy intensa también puede ser la razón por la que el pez decide ocultarse, por lo que es recomendable no iluminar la pecera en exceso.