Última actualización: 20.11.19

 

El mercado productor de carne es uno de los que mayor impacto negativo tiene sobre el ambiente. Lo que muchos no sabíamos es que el 25% de esa producción de carne está destinada para la elaboración de pienso para alimentar a más de 500 millones de perros y gatos domésticos. Como una solución a esta problemática creciente surge Yora, un pienso elaborado a partir de gusanos.

 

Las marcas más populares de alimentos para animales han innovado presentando recetas que usan carne destinada al consumo humano para producir pienso animal de mayor calidad y, por ende, más caro. Sin embargo, los dueños de mascotas que sucumben ante esas bonitas publicidades que prometen una alimentación saludable, desconocen la gran huella negativa que esta industria deja en el ambiente. 

De la producción mundial total de carne, el 25% se destina a la preparación de comida para perros. Sin mencionar que la ganadería es uno de los sectores agroindustriales que más gases de efecto invernadero produce durante todo el proceso. 

Y si bien, a diario se suman millones de personas en todo el mundo a la alimentación vegana, la verdad es que los perros necesitan de la proteína animal en su dieta diaria para cubrir sus necesidades nutritivas y metabólicas.

 

 

Una alternativa amigable con el ambiente

A partir de la inquietud que generaba pensar en el impacto ambiental del alimento de sus mascotas, los creadores de la compañía británica Yora decidieron incursionar en este sector y presentar el primer alimento ecológico para perros, elaborado en un 40% con proteína animal proveniente de las larvas de mosca soldado negra. 

Desde hace décadas se viene hablando del valor proteico que tienen los insectos, sin olvidar las diferentes civilizaciones y países en el mundo que basan su alimentación en cucarachas, grillos, gusanos, entre otros. 

Todo esto sumado al pronóstico potencial de usar la proteína de insectos como una fuente sostenible de alimentación en las zonas más pobres del mundo para atender la desnutrición y el hambre de las personas, con la intención de reducir también el impacto medioambiental de la ganadería. 

En consecuencia, los dueños de Yora determinaron que para los animales se podía producir un alimento especializado, nutritivo y amigable con el ambiente, pues en la carne de las larvas están las proteínas esenciales, grasas, minerales y aminoácidos que necesitan los perros, además de ser fáciles de digerir

 

¿Por qué larvas?

Aunque no asimiles la idea de que tu perro coma gusanos, la verdad es que la razón es muy simple. El uso de larvas produce una disminución considerable de los recursos que se necesitan para su cultivo, a diferencia de la ganadería tradicional, tomando en cuenta la extensión de tierra, el porcentaje de gases de efecto invernadero emitidos y los litros de agua que se requieren. 

Y es que para tener una idea general de los recursos invertidos para obtener 10 Kg de proteína de larvas se necesitan apenas 45 metros cuadrados, mientras que para producir la misma cantidad de proteína vacuna se necesitan 2100 metros cuadrados, y si hablamos de aves, se necesitan 300 metros cuadrados. 

Lo mismo sucede con el agua, cuyo consumo en el sector ganadero supera 1.120.000 L (un millón ciento veinte mil) para producir los 10 Kg de proteína animal. Por su parte, en la avicultura se usan 340 mil litros y en el cultivo de los gusanos apenas se necesitan 54 mil litros de agua. 

En cuanto a la emisión de los gases de efecto invernadero, la producción de larvas emite 60 kg, la de pollo 600 kg, mientras que la de ganado la duplica y supera alcanzando los 1500 kg de gases, todo esto, usando como valor de referencia apenas 10 kg de proteína animal. 

Con estas cifras se llega a la conclusión de que, definitivamente, es más sustentable preparar piensos a partir de la proteína animal que proporcionan las larvas y que no disminuyen la calidad en el alimento. Cabe mencionar que las larvas enteras usadas por Yora provienen de Holanda y su alimentación consiste en materia vegetal en descomposición, así que se trata de todo un proceso sostenible, seguro y ecológico.

 

 

Otros ingredientes

Ya mencionamos que el pienso de Yora está compuesto en un 40% por la proteína animal, mientras que el porcentaje restante lo aportan diferentes cereales como la avena, remolacha, las fibras vegetales y patatas, además de vitaminas añadidas para una alimentación bien completa.

Pero, conseguir la fórmula ideal no fue tan sencillo. Fueron más de 29 recetas las que realizaron los creadores de Yora para conseguir el mejor sabor para el paladar canino y ofrecer así una alternativa ecológica para las familias y cuidadores responsables que se preocupan por el impacto ambiental que generan ellos junto a sus mascotas. 

Aunque Yora no es la única marca que está adicionando insectos en sus recetas, podemos decir que es la que tiene el porcentaje más elevado de proteína animal proveniente de gusanos y es la primera que ha introducido un producto de este tipo en el Reino Unido.

En la actualidad, piensan en expandirse por la gran receptividad de este alimento y desean preparar pienso húmedo usando esta proteína. 

 

Y para los gatos

Por ahora, este tipo de alimentos con conciencia ambiental está destinado exclusivamente para los perros, quienes por su condición de omnívoros son más abiertos a comer diferentes comidas, mientras que los gatos tienen un paladar más selectivo, por decirlo de alguna forma.

Para comprar este producto, puedes buscar en Internet más información y escogerlo en una de sus presentaciones como de 1,5 kg, 6 kg o la más grande de 12 kg, variando sus precios a partir de 13,99 euros hasta 89,99 euros respectivamente. 

Si aún tienes dudas y no sabes qué comida para perros comprar, es importante que sepas que este pienso está diseñado con una fórmula hipoalergénica, siendo adecuado si tu mascota sufre de caída del pelo, intolerancias alimentarias y para aquellos perros con el estómago delicado.