Última actualización: 09.12.19

 

Nuestras mascotas están expuestas a contraer diferentes parásitos externos, que son verdaderos enemigos de su piel y que transmiten enfermedades que pueden afectarles de gravedad en algunos casos. Entre estos agentes externos destacan las pulgas, piojos, garrapatas, mosquitos, etc., pero si tomamos las medidas profilácticas necesarias podemos combatirlos.

 

Es muy fácil para nuestros amigos caninos contagiarse con cualquiera de estos parásitos, porque los mismos se encuentran en el exterior, en parques, aceras, cuando se acercan a otros animales que pudieran estar infectados, por lo que debemos tomar precauciones extremas para prevenir el contagio, para lo cual existen diferentes formas de combatir estos parásitos indeseados, desde un constante aseo al animal y a las áreas donde se desenvuelve, hasta el uso de accesorios como collares y pipetas antiparasitarias, que son adecuados para luchar contras estas infecciones. Pero primero vamos a conocer un poco más sobre los parásitos externos que afectan a nuestras mascotas.

 

 

Diferentes parásitos externos que afectan a nuestras mascotas

Como dijimos anteriormente, los principales parásitos externos que afectan a nuestras mascotas son las pulgas y las garrapatas, pero también se pueden contagiar con piojos, algunos helmintos cutáneos, con ciertas especies de moscas, ácaros, entre otras especies.

Las garrapatas, son pequeños parásitos que se adhieren a la piel del perro en donde pican para alimentarse de la sangre de éste, siendo portadoras de graves enfermedades. Su ciclo de vida se desarrolla en épocas de primavera y verano, aunque si tienen las condiciones adecuadas su vida se puede extender por más tiempo. Para extraerlas y eliminarlas, es importante que no quede ninguna parte del parásito alojada en la piel del animal. Por lo general, se alojan en áreas cercanas a las orejas, el cuello y en la cabeza.

Por su parte, las pulgas también son parásitos que se adhieren a la piel, principalmente a la zona dorso-lumbar, siendo más habitual su aparición en lugares húmedos y cálidos. Además de vivir en la piel de los animales caninos o felinos, las pulgas pueden hacer sus nidos en áreas como alfombras, por lo que es necesario limpiar profundamente todo el entorno para lograr su total erradicación.

Otro parásito común son los ácaros, que pueden afectar zonas exclusivas como los oídos, otros viven en la piel y son llamados coloquialmente como “caspa andante”, otros producen sarna. Mientras que, los piojos viven toda su vida encima de la piel del perro o gato, siendo más fácil su exterminio, aunque también se alimentan de la sangre del animal.

En cambio, las larvas de las moscas destruyen la piel y son capaces de producir infecciones más graves, por lo que es necesario que al eliminar las larvas, se realice una cura profunda y cuidadosa a las heridas generadas por las larvas. Los gusanos cutáneos o helmintos pueden afectar al perro cuando se introducen a la piel a través de heridas abiertas.

 

Formas de combatir a estos enemigos externos de perros y gatos

Principalmente, es importante que mantengas una rutina de higiene adecuada con tu mascota y en la zona donde el animal se desenvuelve, porque es una medida primordial que puedes tomar para conservar la buena salud de tu perro o gato, evitando muchos problemas. Si lo cepillas a diario podrías encontrar parásitos como larvas o garrapatas, aunque también podrías detectar la presencia de bultos, marcas o heridas, que pudieran ser síntomas de infecciones como la Leishmaniosis.

Sin embargo, la rutina diaria de limpieza e higiene de nuestra mascota la podemos complementar con diferentes productos antiparasitarios que existen en el mercado, los cuales son muy útiles, porque algunos pueden combinarse para una mayor efectividad, en especial para zonas o en épocas donde aumenta la carga parasitaria.

 

 

En este sentido, podemos observar que una de las maneras para prevenir el contagio de nuestra mascota con alguno de esos enemigos externos es con los collares antiparasitarios, los cuales tienen una función preventiva. Así que si te preguntas ¿cuál es el mejor collar antiparasitario para tu mascota? Debes saber que existen algunos especialmente diseñados para combatir garrapatas, otros contra pulgas o contra mosquitos, aunque también puedes encontrar unos collares integrales que pueden actuar contra todos los parásitos. Son accesorios fáciles de usar, ya que solo los colocas en el cuello del animal y dependiendo de la marca fabricante pueden durar unos 6 a 8 meses aproximadamente.

La pipeta antiparasitaria, es otra forma de prevenir el contagio y es mucho más efectiva porque ataca directamente la infección. Son ampollas que contienen pequeñas dosis líquidas de tratamiento y se aplican sobre la piel de la mascota. También puedes hallar las pipetas que actúan contra mosquitos, contra pulgas o garrapatas, o aquellas que actúan contra todos los parásitos a la vez. La duración del efecto suele durar un mes, siendo recomendable bañar a la mascota dos días antes o dos días después de aplicar la pipeta para mayor efectividad del producto.

Otra alternativa de efecto inmediato es el uso de spray antiparasitario, el cual tienes que rociar directamente sobre el cuerpo de la mascota a contrapelo, para que los compuestos activos del producto se distribuyan eficientemente por toda la piel y protejan al animal. Aunque el uso debe ser cuidadoso para que el spray no entre en los ojos de la mascota.

Los comprimidos son otros productos novedosos para combatir parásitos externos, y según la marca comercial se puede administrar una dosis mensual o trimestral. Su mayor beneficio es que al ser ingeridos, su acción es a nivel interno del animal y no se tienen que tomar precauciones para el baño, como ocurre con las pipetas, o de aplicarlo uniformemente por toda la piel como los sprays.

Ya te habrás dado cuenta, que son muchas las opciones que tenemos para proteger a nuestras mascotas frente a estos enemigos externos que hemos comentado, pero ante todo es recomendable asistir al veterinario, para que te diga con exactitud cuál es el método que mejor le conviene a tu mascota, la dosis necesaria y la forma de aplicarla.