Última actualización: 13.11.19

 

Llevar de paseo a nuestra mascota es muy importante para su desarrollo y bienestar, pero si incorporas el ciclismo a esta rutina, disfrutarás mejor de tu tiempo libre al lado de tu amigo canino, por lo que es necesario tomar las precauciones adecuadas para que el paseo no sea peligroso para el perro o para ti.

 

Probablemente te has dado cuenta que ir en bicicleta es una forma divertida de hacer ejercicio y tu perro podría ir corriendo a tu lado, lo que sería para él un buen paseo. No obstante, es recomendable que para comenzar a correr el animal tenga más de 18 meses de edad, porque de lo contrario tu mascota podría sufrir lesiones, ya que a esa edad es que sus placas óseas están cerradas y han alcanzado la madurez suficiente para soportar una rutina fuerte de ejercicios.  

Entre las medidas seguras para salir en bici con tu mascota, destacamos como principales: entrenar al perro para que corra a tu lado, contar con correas y arneses adecuados para sujetar a los perros en caso de no estar entrenados, conocer las señales de tránsito para andar en bicicleta, llevar agua suficiente para ambos, entre otras. A continuación, te presentamos algunos consejos importantes que deberías tomar en consideración para que el paseo en la bicicleta con tu querida mascota sea divertida y sin riesgos.

 

Perros atados a la bicicleta o en una cesta

Si tu perro es de una raza ligera o mediana como los galgos, un border collie o un setter sería un gran compañero para acompañarte mientras montas en la bicicleta, porque tienen la capacidad y resistencia para correr a tu lado, se pueden acostumbrar fácilmente desde que son cachorros, e incluso, los puedes llevar sueltos sin necesidad de correa, lo que será muy satisfactorio para el perro porque correrá libremente y sin ataduras, pero para ello es necesario hacer una planificación de la ruta a transitar, evitando las calles que están muy congestionadas de vehículos, siendo preferible que tu perro camine por un suelo natural que por el asfalto.

Ahora bien, si tu perro debe ser atado a una correa para poder salir en bicicleta, se tienen que considerar ciertas recomendaciones importantes para evitar accidentes. En este sentido, la veterinaria Astrid Behr, adscrita a la Federación Alemana de Veterinarios, ha explicado que el riesgo de llevar los perros atados a una correa se presenta, porque estos suelen correr hacia un costado, alejando el cuerpo del vehículo, lo que hace ejercer presión hacia sus articulaciones y eventualmente ello puede ocasionar severos daños en sus patas.

 

 

Es por ello que, la experta recomienda dejar al perro correr libremente o atar la correa a un dispositivo elaborado de acero, que sirva de soporte y le permita al animal ir de forma recta y paralelamente al vehículo, mientras tú mantienes tus manos en el manillar de la bici de forma más segura.

Por su parte, Stephanie Schörling, especialista en entrenamiento para perros, señala que la alternativa es colocar al perro un arnés ajustado, sin importar que no sea el mejor arnés para perro del momento, pero existen modelos que están diseñados para este tipo de paseos, sosteniendo la experta que el perro debería trotar libremente, no ir galopando, por lo que el ciclista debería adaptar su andar a la velocidad desarrollada por el animal. 

Para el caso de perros pequeños con un peso menor a 11 kg, lo recomendable es llevarlos en una cesta en el manillar de la bici, que pueda cerrarse con algún tipo de tapa con rejilla o que tenga una cremallera, siendo importante el uso de una correa para sujetar al perro. Hay modelos muy avanzados, que hasta llevan un toldo para proteger al animal de los rayos solares, pero lo más importante a considerar es que el perro se debe acostumbrar a ir en la cesta, para que no se asuste e intente saltar.

Para los perros más grandes o en caso de tener más de un amigo canino, existen remolques de bicicleta que se adaptan fácilmente a la bici, son más seguros y te ayudan a elevar tu nivel de ejercicio físico en las piernas por el esfuerzo de jalar el peso extra. 

 

Seguridad ante todo

Antes de salir a pasear en bicicleta es importante que revises tu vehículo, el aire de las llantas, tu casco, el candado, la lámpara, adaptar las tiras reflejantes, el espacio del perro, la correa o el arnés del animal, todo ello para que tú y el perro viajen seguros durante el paseo.  

Esto es importante, porque ir en bicicleta tiene ciertos riesgos, sobre todo si nuestra ciudad es muy transitada, ya que los automovilistas no se acostumbran a tener que compartir con otros usuarios las calles. Sin embargo, esto ha sido entendido por el Gobierno y se han incorporado carriles para los ciclistas en muchas ciudades, por lo que es necesario conocer las normas que regulan a los conductores de bicicletas, aprender las señales manuales para realizar los giros, no ir en el sentido contrario de la vía y siempre cuidar de los peatones.

 

 

Si el paseo es nocturno, es recomendable que la bicicleta tenga una iluminación adecuada, pero además se debe colocar un reflector al collar, a la correa o al arnés del perro, para asegurar que el animal sea visto durante el paseo. 

Otro punto importante, que debes considerar mientras paseas en bici con tu mascota, es no llevarlo nunca en brazos, pues para manejar necesitas usar ambas manos y poner atención mientras conduces, por lo que llevar en brazos a tu perro es muy peligroso tanto para ti como para él.

También es preciso que cuando inicies tus paseos, las distancias a recorrer sean cortas para que tu perro se vaya acostumbrando a la rutina, pues ante todo el perro debe sentirse cómodo en el sitio destinado para él, así que es recomendable ir despacio, si prefieres puedes comenzar caminando con el perro junto a la bicicleta. Recuerda siempre llevar agua para el perro y sus golosinas para reforzar su conducta o premiarlo cuando haga las cosas bien.