Última actualización: 13.11.19

 

Cuando nos vamos de viaje, nos llevamos a todos los miembros de la familia, incluida la mascota, pero es importante cumplir con las medidas de seguridad que impone la DGT para viajar con animales, para evitar exponernos a situaciones peligrosas para los pasajeros o una posible multa por no cumplir con las normas de transporte.

 

Para viajar de forma segura en nuestro vehículo con animales es necesario utilizar sistemas adecuados de sujeción o un transportín en el suelo del coche, pues según la ley española de seguridad vial, se establecen multas de hasta 100 euros para los conductores que viajan con animales que interfieran con la visión del conductor mientras transita por la vía pública.

Según la Dirección General de Transporte de España o DGT, la forma correcta de llevar a las mascotas es en un transportín. Si se trata de animales pequeños, estos deberían viajar en el suelo del habitáculo del coche, pero si son grandes se recomienda usar el transportín y colocarlo en la zona del maletero del vehículo de forma transversal a la marcha, combinando ese sistema con algún dispositivo de  rejilla que separe la parte trasera del vehículo para tener mejor seguridad. 

En tal sentido, es importante que consideres nuestros consejos para que el viaje con tu mascota sea lo más agradable posible y que no tengas inconvenientes con ningún agente de tráfico durante el trayecto. 

 

Regulación española para el traslado de mascotas en el coche

En España está vigente una normativa que regula el tránsito y los vehículos que funcionan con motor, así como la seguridad vial, donde se recomienda que para trasladar animales en el automóvil, los mismos deben tratarse como otro pasajero, por lo que en esa situación un agente de tráfico está facultado para inmovilizar todo vehículo donde se pueda detectar que existan riesgos de movimientos que obstaculicen el campo de visión del conductor, tanto por la ubicación de los pasajeros como por la disposición de bultos, maletas o mascotas que interfieran con la visibilidad.

 

 

Es por esta razón, que se recomienda colocar en el vehículo un dispositivo que sirva como separador entre la parte trasera del coche con el habitáculo del conductor, para que le impida a la mascota causar distracciones o molestias. En caso de incumplimiento de la normativa, si transportas un animal en un coche sin las medidas adecuadas de seguridad para evitar la interferencia con la conducción, el castigo puede ser una multa de 80 euros, siendo considerada como una infracción leve según lo establecido en el Reglamento General de Circulación en su artículo 18.1.

Además, en el artículo 3 de la normativa citada anteriormente, se prevé el hecho de conducir el vehículo de forma temeraria y manifiesta como una infracción muy grave. Asimismo, se establece que es una infracción grave conducir el coche negligentemente donde pueda generarse una situación riesgosa. En ambos casos, un agente de tráfico podría considerar imponer una multa de hasta 500 euros si la mascota va sentada en el regazo del conductor, o de hasta 200 euros si la mascota va suelta totalmente dentro del habitáculo. 

Para evitarnos estos inconvenientes, debemos mejorar nuestro sistema de seguridad y el de nuestra mascota para viajar cómodamente. Ten presente que cuando ocurre un accidente de tránsito, un animal puede llegar a multiplicar por 35 veces su peso a una velocidad de 50 kilómetros por hora, por lo que en caso de impacto o frenada brusca, un perro de 20 kg sin ningún tipo de sujeción pudiera impactar contra los apoyacabezas con una fuerza de 500 kg, lo que eventualmente pudiera ocasionar graves lesiones tanto para los pasajeros como para la mascota. De tal manera, debes considerar como de vital importancia familiarizarte con las normas para el transporte de mascotas.

  

Sistemas de seguridad para viajar con tu mascota en el coche

Actualmente, puedes encontrar en el mercado una gran variedad de productos para la seguridad de tu mascota, desde transportines hasta correas y sujetadores especiales. Pero una de las formas más seguras para viajar con una mascota pequeña y con pasajeros es llevarla en el interior de un transportín, que se coloque en la parte trasera de los asientos delanteros en el suelo del coche, o en el caso de los vehículos que son monovolumen o de turismo, debería colocarse en el maletero.

Los arneses y accesorios que sirven de complementos para el cinturón de seguridad, son muy útiles para evitar que la mascota se mueva libremente dentro del coche y pueda molestar al conductor, por lo que es recomendable saber cuál es el mejor arnés para perro para que puedas sujetar al animal del cinturón del coche. Existen modelos de arneses que cuentan con un sistema de doble enganche adecuado para el cinturón del coche, siendo considerado como uno de los mejores dispositivos de seguridad para los perros. 

 

 

En el caso del arnés que viene con un sistema de enganche único, este no es recomendable debido a que el mosquetón puede romperse si se sujetan perros muy pesados. Tampoco es recomendable utilizar correas que son enganchadas en el collar del perro, porque estas no retienen al animal en caso de la ocurrencia de una colisión, y permiten que la mascota se mueva libremente, lo que pudiera generar interferencias con el conductor, y además, es probable que el perro pueda lesionarse el cuello.

Por otra parte, existen unas barreras separadoras que se utilizan para dividir la zona trasera del coche, las cuales son efectivas para llevar perros grandes, al igual que los transportines rígidos para perros, que se colocan en la zona del maletero, los cuales deberían ser ubicados con la parte del costado apoyándose al respaldo del asiento trasero, así se minimizará cualquier riesgo tanto para el perro como para los pasajeros.

De igual manera, es importante al viajar con tu perro asegurarte que no sea capaz de provocar accidentes a terceros, o que él mismo pueda sufrir algún daño en caso de detenerte en la vía o mientras circulas por una carretera pública, por lo que se recomienda sujetar al perro con un collar y llevar correa, manteniéndolo todo el tiempo bajo vigilancia, de manera que puedas evitar que escape o cruce la vía de forma  inesperada, donde podría ser atropellado por otro vehículo.