Última actualización: 29.10.20

 

La insuficiencia de vitamina D está relacionada con ciertas enfermedades en los perros y otros animales. Sin embargo, para los veterinarios y los dueños de mascotas definir la dosis y la administración de este suplemento se ha convertido en un desafío; ya que esta vitamina, en dosis elevadas, ocasiona niveles de toxicidad que podrían resultar fatales.

 

De modo general, se podría afirmar que la gran mayoría de alimentos comerciales preparados para las mascotas, contienen altos niveles de vitamina D; sin embargo, la comida preparada en casa suele contener niveles muy bajos, por lo que se requiere un extra de suplementos vitamínicos. Por esto, la mejor opción es consultar con el médico veterinario, quien es el encargado de realizar un análisis sanguíneo y prescribir la dosis exacta que debes darle a tu perro.

 

Aportes de la vitamina D

La D es una las vitaminas para perros que guarda estrecha relación con el metabolismo del fósforo y del calcio, elementos que favorecen un óptimo desarrollo y crecimiento en las mascotas. En este sentido, puede ejercer su acción benéfica sobre el intestino, riñones y huesos del animal, preservando los niveles adecuados de estos elementos en el plasma sanguíneo. Este proceso permite la mineralización de cartílagos y de huesos, al tiempo que favorece la función del tejido nervioso y la contracción muscular.

Dado que la vitamina D en los perros guarda estrecha relación con los niveles de fósforo y de calcio presentes en su dieta; es muy importante proveer una adecuada alimentación: equilibrada, de alta calidad y adaptada a las necesidades de tu mascota. De esta manera, podrás evitar el riesgo de trastornos en su salud, los cuales podrían resultar peligrosos.

 

¿Qué puede causar la carencia de vitamina D?

Diversos estudios realizados en los últimos años han revelado el vínculo que existe entre diversas enfermedades en los perros y los niveles bajos de vitamina D; entre las patologías más conocidas tenemos neoplasia, insuficiencia cardiaca congestiva, enfermedades infecciosas, enfermedad renal, entre otras.

La gran mayoría de perros tienen la capacidad de sintetizar la vitamina D almacenada en su hígado, a través de la exposición de la radiación ultravioleta; este proceso activa la vitamina por medio de reacciones bioquímicas. Sin embargo, algunas mascotas no pueden sintetizar la suficiente cantidad, por lo que es necesario un suplemento adicional.

En el caso de que el animal no cuente con este nutriente extra, podría desarrollar patologías asociadas con el raquitismo; tal como la alteración de los cartílagos en crecimiento, alteraciones musculoesqueléticas, engrosamiento articular y patas arqueadas.

Así mismo, en perros adultos la carencia puede traducirse en enfermedades más graves, como la osteomalacia; una patología que se caracteriza por la descalcificación de los huesos y una tendencia a la fractura, especialmente en los huesos largos.

¿Qué es la hipervitaminosis D?

La vitamina D es una vitamina del tipo liposoluble. Es decir, que el cuerpo de tu perro la absorbe del mismo modo que absorbe las grasas de su comida y el exceso, va a parar al tejido adiposo y al hígado. Por esta razón, no es eliminada en la orina y una hipervitaminosis D, podría ocasionar falla renal y la muerte en el can.

Aunque está considerada como una las mejores vitaminas para perros, la comunidad de investigadores veterinarios ha trabajado para ahondar acerca de los niveles óptimos más recomendados para los canes. En este sentido, de acuerdo a un estudio publicado en 2014, se estableció a modo general los rangos óptimos para esta vitamina en el organismo de las mascotas, la cual vendría a ser de 100 a 120 ng/ml.

Sin embargo, según el médico veterinario Dr. Cailin Heinze experto en nutrición y certificado por la junta de la Universidad Tuft; muchos de los alimentos comerciales que hoy en día conocemos incluyen entre sus ingredientes cantidades en exceso de vitamina D, bien sea por error en la producción o por error de fórmula. Esta irregularidad podría ocasionar serios problemas de salud e incluso podría provocar el fallecimiento del animal.

Así mismo, algunos dueños de mascotas guiados por su amor hacia el animal y en su afán de mantenerlo saludable, suministran vitamina D adicionalmente a las comidas; bien sea en forma de pastillas, tabletas, líquidos o en multivitamínicos. Otra forma de que el perro tome vitamina D, es cuando accidentalmente ingiere algún suplemento de uso humano o cuando traga alguna crema cosmética rica en este nutriente.

 

Síntomas a los que debes prestar atención

Existen algunos síntomas que te pueden alertar de que tu fiel amigo se encuentra intoxicado con vitamina D. Los síntomas que podría presentar tu perro, van de leves a graves; por lo que es fundamental no dejar de lado alguna señal ante una posible intoxicación con vitamina D. Tenemos: babeo excesivo, pérdida de apetito, vómito (algunas veces con sangre), dolor abdominal, heces oscuras, aumento de la sed y de la micción, debilidad general, pérdida de peso, estreñimiento, estado anímico decaído (depresión) y en casos severos, temblores musculares y convulsiones.

La toxicidad con la vitamina D es un trastorno grave y muchas veces mortal. De ahí la importancia de que estos síntomas sean evaluados de inmediato por un profesional veterinario. La ingesta accidental de un compuesto con vitamina D es potencialmente peligrosa y las primeras 72 horas son cruciales para salvar la vida de tu mascota.

Conoce cómo prevenir la hipervitaminosis D en tu perro

Ante todo, debes estar alerta de lo que consume tu mascota y evitar que accidentalmente ingiera cualquier medicamento o producto con vitamina D de uso humano. Así mismo, nunca suplementes a tu perro con vitamina D; a excepción de que una prueba sanguínea confirme su deficiencia. También es aconsejable apostar por alimentos comerciales que incluyan entre sus ingredientes la cantidad mínima establecida de vitamina D, según la AAFCO (siglas en inglés de la Asociación Americana de Oficiales Controladores de Alimentos).

Recuerda que ante una deficiencia de vitamina D, debemos administrar suplementos; pero no olvides que el perro rápidamente podría recuperar sus niveles normales. Por esta razón, es vital realizar un control sanguíneo de estos valores y suspender los suplementos una vez que se han alcanzado los niveles normales, ya que de lo contrario, es inevitable que el animal llegue a una hipervitaminosis D.

 

Suscribir
Notificar de
guest
0 Comments
Inline Feedbacks
View all comments