Última actualización: 19.09.20

 

Muchos dueños se inclinan por el uso de piensos comerciales, por ser prácticos, higiénicos, asequibles y de cualidades organolépticas adecuadas a sus mascotas.  Pero, detrás de su presentación, existe un trabajo arduo de profesionales y todo un proceso de industrialización para transformar los ingredientes que lo componen, ya que en estado natural un perro no los consumiría.

 

Cuando se brinda alimentos procesados a las mascotas es difícil saber cuál es la composición real de los mismos. Por ello, es importante analizar a fondo la etiqueta del producto para con ello, aprender a seleccionar los piensos comerciales que realmente cubren con los requerimientos nutricionales y organolépticos de los perros.

 

La importancia de la etiqueta

Las etiquetas son una guía rápida de la información nutricional de los productos alimenticios. Por ello, indistintamente de la presentación es importante analizarla en detalle para determinar lo que realmente ofrece, ya que muchas veces son disfrazadas con estrategias mercadotécnicas para hacer ver al consumidor que el pienso contiene más ingredientes que elevan su valor nutricional, pero en los porcentajes incorporados, realmente no aportan nada.

Pero no todo es malo, porque a pesar de lo anteriormente expuesto, el etiquetado está controlado por normas oficiales. Como por ejemplo la AAFCO, órgano privado encargado de regular la venta y distribución de alimentos y remedios de drogas para animales.

Analizando en detalle, en una etiqueta de pienso para perros se plasman los ingredientes de acuerdo a su concentración por orden decreciente; donde la proteína tiende a ocupar el primer lugar. En algunos casos dichos valores son tomados cuando los mismos se encuentran aún en estado natural, es decir antes de su procesamiento. Por ejemplo, si en una etiqueta aparece “carne bovina”, quiere decir que su valor fue tomado antes de pasar por un proceso de deshidratación donde la pérdida de agua le resta cualidades. Por ello, es mejor optar por aquellas marcas o presentaciones que este caso la definen como “carne bovina deshidratada”, ya que es más confiable su concentración.

Cuando se analiza la composición de un pienso para perros no sólo importa el orden en que aparezcan los ingredientes, sino que también cuenten con una nomenclatura clara, para poder identificar a profundidad qué tipo de proteína, carbohidratos, vitaminas, conservantes y potenciadores de sabor se están empleando realmente. Por ello, al comparar varios productos descarta aquellos con formulaciones poco específicas.

La calidad de los ingredientes

Cuando de alimentos balanceados para mascotas se trata,  no se puede dejar de mencionar que en la elaboración de piensos para perros poco se utiliza un buen trozo de carne magra, sino todo aquello que no se emplea para consumo humano, como las entrañas, uñas, plumas, picos, patas, nervios, sangre y huesos. Los cuales sufren un proceso de transformación al cocinarse y deshidratarse (harinas de carne), para así ser incorporados al pienso aportando el valor proteico requerido. 

Este tipo de ingrediente, al ser una materia prima de bajo coste, permite obtener un pienso considerablemente económico a pesar de todo lo que implica el aspecto comercial.

En el caso del maíz, el trigo y el arroz, esenciales para el aporte energético, si nos enfocamos en su apariencia un perro jamás los consumiría en estado natural, además de que por su estructura es preciso hacerlos más digeribles, por lo tanto, también requieren ser procesados previamente. De igual forma ocurre con el resto de ingredientes (frutas, verduras y demás) incorporados en menor proporción a la dieta.

Pero una vez integrados estos ingredientes, indiferentemente que la presentación final del pienso sea húmeda o seca, es preciso hacerla suculenta y de un aroma agradable para el canino.  Allí es donde intervienen tanto las grasas o ácidos grasos (omega 3 y 6) como los aromas artificiales producto del trabajo de químicos especialistas en la materia, aunque es importante verificar que sean de grado humano, ya que estos junto con los conservantes pueden desencadenar alergias en los perros.

Por otra parte, como se ha venido exponiendo, los ingredientes pasan por múltiples procesos donde intervienen temperaturas elevadas, requeridas tanto para la transformación como la esterilización del producto. Pero todo esto trae consigo la destrucción de vitaminas, aminoácidos esenciales y, por ende, gran parte del valor nutricional que precisa tener el pienso, reflejándose notablemente en la salud de la mascota, ya que una vez que su sistema digestivo descompone las pocas proteínas, los aminoácidos esenciales son de muy baja concentración para cubrir sus requerimientos vitales. En tal sentido, algunos fabricantes optan por suplementar o incorporar vitaminas sintetizadas para reconstituir dichas pérdidas.

Cantidad de ingredientes

La calidad del pienso para perros no está directamente relacionada con que cuente con una gran proporción o número de ingredientes. Además, no necesariamente se requiere de una larga cantidad de compuestos alimenticios para cubrir sus requerimientos nutricionales básicos. Aunque es verdad que, dependiendo de la edad, factores asociados a su salud y lo activo que sea el perro, puede requerir ciertos alimentos en mayor proporción que otros.

Sin embargo, hay que ser muy precavido en no dejarse llevar por un pienso que ofrece una combinación de proteínas procedentes de varias especies, por sobre una que incluye carne de solo un tipo y que puede tener mayor coste, ya que debemos recordar que muchas veces pueden provenir de subproductos cárnicos. De igual forma, descartar un pienso al pensar que es malo porque en su etiqueta se refleja un mayor porcentaje de arroz que de proteína (puesto que su fuente puede ser carne magra), ya que cada marca tiene criterio propio en la forma de expresar sus formulaciones.

Después de haber analizado en detalle no se puede afirmar que los piensos comerciales son malos, solo hay que saber seleccionar el más adecuado o que siga los lineamientos establecidos por las normativas en materia de alimentación canina. Además, a pesar de que el coste puede ser un factor determinante en su elección, es preciso preservar la salud de las mascotas. Por ello, lo recomendable es seleccionar los piensos de gama media o alta y variar dichas propuestas en pro de una vida más alegre y saludable para tu can.

 

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