Última actualización: 20.11.19

 

En la actualidad los dueños de perros y gatos han optado por darle carne cruda a sus mascotas sin tener en cuenta lo perjudicial que esta es para su salud, ya que contiene bacterias y parásitos que pueden causar infecciones intestinales, así como afectar el crecimiento en canes y felinos jóvenes.

 

Problemas intestinales

El hecho de que tu gato coma carne cruda le podría ocasionar problemas intestinales tanto leves como graves, dependiendo de la cantidad que ingiera y la calidad de la misma. Esto quiere decir que hay carnes más dañinas que otras, porque contienen más bacterias o parásitos que afectan los órganos vitales de estas mascotas.

 

Bacterias y parásitos

La carne cruda contiene según los expertos hasta un 80% de bacterias que, incluso, pueden ser transmitidas de animales a humanos si no se toman medidas preventivas al respecto. Esto quiere decir que los dueños no deberían acercarse demasiado a un animal que esté contagiado con alguna bacteria o parásito de las carnes crudas como el pollo, pescado, vaca, etc.  

Por mencionar un ejemplo, los científicos han encontrado bacterias como Listeria monocytogenes en la carne cruda. Este organismo crece dentro de las células y puede producir la listeriosis.​​ Aunado a ello, es uno de los patógenos más violentos cuya tasa de mortalidad se ubica entre un 20 y 30 %, es decir, mucho más alta que otras toxico-infecciones alimentarias.​

Otra bacteria encontrada en la carne cruda es la Staphylococcus aureus, que es una de las responsables de diversas enfermedades en la piel y afecta el aparato gastrointestinal.

Por si fuera poco, otra bacteria que los científicos han visto en la carne cruda es la salmonella. Se trata de otro patógeno que en ocasiones poseen los gatos sin que los seres humanos lo noten a simple vista. Por este motivo, conviene llevar a las mascotas a revisión médica a menudo, sobre todo si el dueño les ha dado a comer carnes crudas.

También hay gatos que muestran síntomas cuando están contagiados con la salmonella. Las señales más comunes para que las personas sepan que el gato ha sido afectado son vómito, fiebre, diarrea, dolor abdominal y pérdida de peso. Si tu mascota presenta alguno de estos síntomas o varios de ellos, llévalo al veterinario de emergencia.

Además, cabe destacar que algunas de estas bacterias son inmunes a los antibióticos indicados para contrarrestarlas. Por lo tanto, son bacterias fuertes y difíciles de erradicar, así que la infección de alguna de ellas producirá efectos bastante negativos y algunas veces duraderos en los gatos.

 

 

Enfermedades zoonóticas

En muchos casos, las enfermedades en los gatos producidas como consecuencia del consumo de carnes crudas pueden transmitirse a los humanos. Por ejemplo, la salmonella es una bacteria que afecta tanto a animales como a humanos, de modo que se ha convertido en una de las enfermedades zoonóticas más conocidas en todo el mundo.  

Aunado a ello, los gatos pueden sufrir de toxoplasmosis, una enfermedad que también viene como consecuencia de comer carnes crudas. Incluso, los perros también pueden contagiarse de esta enfermedad.

Los principales síntomas de la toxoplasmosis son vómito, diarrea, dificultad para respirar, parálisis, entre otros. Asimismo, esta enfermedad afecta el sistema neuromuscular. Por tal motivo, deberás llevar a tu mascota al veterinario para que le aplique el tratamiento necesario. En la mayoría de los casos serán antibióticos suministrados por vía oral, en un tiempo aproximado de cuatro semanas.

La toxoplasmosis es otra de las enfermedades zoonóticas más comunes, es decir, que un ser humano también puede contagiarse con ella mediante el gato infectado.

 

Afección en los riñones por la bacteria Escherichia coli

La ingesta de carne cruda produce una insuficiencia renal causada por la bacteria Escherichia coli y el síntoma más común que presenta la mascota es el incremento de la micción, es decir, el animal orina más veces de lo normal. En este caso, el tratamiento también será antibióticos, los cuales deben ser suministrados en el tiempo indicado por el médico veterinario, de lo contrario el gato no mejorará. 

Además, cabe destacar que, aunque estos son los medicamentos indicados para contrarrestar la bacteria, no se aplican en todos los gastos o perros, pues cada animal es único y tiene necesidades particulares. Además, pueden ser alérgicos a los componentes de algunos medicamentos, por lo que sería bueno llevar a cabo exámenes previos al tratamiento, para descartar alguna alergia que pueda empeorar la salud de los animales.

 

Cómo evitar problemas con los alimentos de tu mascota

Si deseas alimentar a tu mascota sin poner en riesgo la salud de la misma o la de tu familia, dale alimentos cocidos o especializados. Aunado a ello, aunque hay diversas opciones en el mercado, te recomendamos que elijas la mejor comida para gatos del mercado, de modo que esta proporcione las vitaminas o minerales necesarios para el crecimiento y desarrollo óptimo del animal.

Además, si vas a preparar comida para gatos casera, lo correcto es que uses productos comprados en tiendas de confianza, que cumplan con requisitos de higiene adecuados para tu mascota.

 

 

Por otro lado, además de proporcionarle alimentos caseros de gran calidad, podría ser una buena alternativa darle al animal comida concentrada o comercial, siempre y cuando se encuentre ajustada a su edad, raza y tamaño. Asimismo, antes de elegir los alimentos, sugerimos que lleves tu mascota al veterinario, para que este profesional sea quien defina la dieta del gato o perro para que sea adecuada.

Aunque, volviendo al tema de la comida preparada, nunca debes olvidar que la higiene es fundamental para evitar la proliferación de infecciones o enfermedades a través de los alimentos que consumen las mascotas.

Además, para prevenir enfermedades, los expertos recomiendan, especialmente, no darles carne cruda a las mascotas que conviven junto a los bebés, ancianos o aquellas personas con un nivel inmunológico débil, pues ellas son más vulnerables a contraer una infección.

Por otra parte, en caso de que le proporciones a tu mascota alguna dieta casera deberás mantener congelada la carne destinada al consumo de tu mascota en un lugar aparte de los alimentos de consumo humano, así como también conviene que los utensilios de cocina para preparar su comida sean distintos. Esto es para evitar la contaminación entre alimentos, si es que provienen de orígenes diferentes.

Asimismo, recomendamos que te laves muy bien las manos antes y después de preparar los alimentos de tu mascota, pues este hecho evitará infecciones por bacterias o parásitos.