Última actualización: 24.08.19

 

Cuando una persona se acerca a una tienda de animales con el objetivo de comprar peces, muchas veces lo hace dependiendo de su aspecto y tamaño, sin conocer su mundo, costumbres, espacio, tipo de nutrición que necesitan, entre otras cosas. Es por este motivo, que en este artículo te presentamos información pertinente de algunos aspectos de la vida de los peces, de esta manera evitarás los errores más comunes al adquirir estas mascotas acuáticas.

 

Algunas personas que deciden tener peces como mascotas piensan que no necesitan demasiado tiempo de dedicación. Sin embargo, esto no es del todo cierto, ya que hay múltiples características que debemos tomar en cuenta antes de escoger una especie de peces, puesto que al igual que los perros, gatos y otros animales, también merecen disfrutar de una vida agradable mientras nos hacen compañía. 

 

Cantidad aproximada de peces que pueden compartir una pecera 

Existen varias reglas por las que se rigen la mayoría de las personas que conocen del tema, una de ellas es la del centímetro de pez por litro de agua, como una manera práctica y sencilla de calcular la cantidad de peces recomendable para vivir en una pecera. Este cálculo permite obtener un número aproximado en el que basarnos al momento de adquirir una pecera, ya que no es lo mismo tener 10 peces cebras que 10 peces dorados en el mismo contenedor.

Sin embargo, otros expertos señalan que en algunas ocasiones la cantidad de 1 litro por centímetro podría ser insuficiente, ya que mientras más agua almacene la pecera mayor será el desenvolvimiento del pez. En este sentido, algunos sugieren que este cálculo deberían ser 2 litros de agua por cada centímetro de pez.

Asimismo, debes considerar también algunas variables, como el tamaño de la pecera, tipo, sexo de los peces, la cantidad de objetos de decoración o accesorios que vas a colocar dentro de ella y el espacio más cómodo para nadar. Otras personas piensan que el cálculo no debe ser ni de uno ni de dos litros por centímetro, sino que debería ser de al menos 10 litros de agua por centímetro de pez, sin embargo, las peceras no siempre cuentan con tal capacidad, sobre todo si solo deseas adquirir uno o dos peces.

 

 

Importancia de elegir un sistema de filtrado para la pecera

Las peceras incluyen un sistema de filtrado estándar, que en ciertas ocasiones no brind la mejor calidad, ni son adecuados para las dimensiones, cantidad y tipos peces que vivirán en ellas. Por esta razón, es importante considerar la utilización de un sistema de filtrado que pueda ser adaptado a tus necesidades.

Es bueno tener en cuenta que la salud de los peces depende en gran medida de este sistema, ya que es el que mantiene el agua limpia y saludable. En este sentido, es capaz de eliminar los desechos generados por los mismos peces, así como las impurezas del agua, por lo que si tienes muchos peces, es de gran importancia que el filtro tenga un nivel óptimo de funcionamiento.

 

Tipos de sistemas de filtrado para peceras

Existen al menos tres tipos de sistemas de filtrado, el mecánico, el biológico y el químico, por lo que debes prestar atención a su funcionamiento para decidir cuál de ellos le conviene más a tu pecera.

El filtrado mecánico es capaz de eliminar las partículas contaminantes y la suciedad mediante un tipo de espuma u otro tipo de material esponjoso, sin embargo, debe ser cambiado de forma regular para mantener su eficacia, mientras que el filtrado biológico actúa sobre los desechos, productos químicos y toxinas mediante el cultivo de una colonia de bacterias, que son capaces de establecer un ciclo de nitrógeno que descompone los residuos, para que sean eliminados con el cambio de agua.

Por otro lado, el filtrado químico disuelve los residuos presentes en el agua mediante el carbón activo, para después eliminarlos. Además, es capaz de eliminar los malos olores y el amoníaco.

También, estos sistemas de filtrado cuentan con filtros que componen en gran medida su diseño, estos pueden ser internos y externos. El filtro interno es un dispositivo sumergible, que suele ser usado en peceras pequeñas de entre 10 y 200 litros, se coloca en un rincón para no entorpecer el desenvolvimiento de los peces, resultando muy silencioso y fácil de instalar. Por su parte, el filtro externo no ocupa espacio útil para los peces, ya que es colocado del lado de afuera de la pecera, por lo que está disponible en diferentes tamaños y con diferentes capacidades de limpieza.

Asimismo, encontrarás filtros medianos y grandes, que cuentan con una capacidad que puede variar entre los 70 y los 700 litros de agua. Por lo general, son fáciles de limpiar y evitan el riesgo de ensuciar el agua al momento de cambiarla.

Cabe mencionar, que es posible usar ambos filtros de manera conjunta para conseguir las características de la mejor pecera (En este enlace puedes encontrar algunas opciones de compra) posible, ya que el filtro interno puede servir como refuerzo para los puntos ciegos de la pecera y en donde el tanque exterior no puede llegar.

 

 

Mantener una higiene balanceada en la pecera

Otro de los errores más comúnmente cometidos al hacerle mantenimiento a una pecera, es que algunos piensan que debe permanecer absolutamente limpia y no es así, ya que como en otros aspectos de la vida, los excesos son perjudiciales.

El secreto del agua de la pecera está en mantener un equilibrio entre la limpieza y los microorganismos naturales que la deben habitar, puesto que algunas bacterias son de mucha importancia en la alimentación y nutrición de los peces. En este sentido, lo recomendable es realizar cambios parciales de agua, entre el 15 y el 25% de la capacidad de la pecera, cada 3 o 4 semanas. Además, no debe contener cloro y la temperatura del agua nueva debe ser similar a la que ya tiene la pecera, de esta manera, es posible evitar los cambios bruscos para los peces. 

También, debe ser controlado continuamente el crecimiento de las algas, para que estas no ocupen demasiado espacio en la pecera. Es posible realizar este seguimiento mediante el uso de un limpiador de algas.

Los expertos recomiendan lavar los accesorios con lejía y no con detergentes o productos de limpieza del hogar. Igualmente, no conviene hacer mantenimiento al filtro interno al mismo tiempo que la grava, ya que representa una modificación excesiva del ecosistema.