Última actualización: 26.05.20

 

Para cualquier animalito que se quiera como mascota siempre habrá ventajas y desventajas para evaluar. En el caso de los Goldfish o carpas doradas pareciera que la balanza se inclina más a favor de considerarlos excelentes mascotas, ya que no requieren de cuidados complicados para nadar felices y durar muchos años.

 

Los Goldfish son pequeños miembros de la familia de las carpas y, aunque es amplia la variedad de su especie hoy día, su nombre ha quedado recordando los de color amarillo intenso que, para el año 1600, la dinastía China apreciaba mucho por simbolizar fortuna y buena suerte.

Después de haber sido introducidos a distintas partes de Europa, las mutaciones genéticas llevaron a peces rojos, naranjas y de otros colores que se siguen conociendo en el mundo como goldfish, pez o carpín dorado o carpa dorada. Sus aletas largas y colores brillantes los hace una especie hermosa que, generalmente, gusta para tenerlos en el interior del hogar.

No obstante, también se obtuvieron especies más grandes, igualmente llamativas e ideales para estanques. Por ejemplo, la variedad de colorido de los Shubunkins o Goldfish arlequín con su base azulada y retazos negros y naranja podrían llegar fácilmente a los 35 centímetros de largo.

 

Efecto positivo

Son variados los tipos de Goldfish, por lo que si es primera vez que los vas a comprar, pregunta en la tienda y asegúrate de que el tamaño que lograrán al crecer es el que tú esperas. Así que, para esa pecera más pequeña en casa, los hermosos Goldfish cola de abanico o fantail o los elegantes e intrigantes Black Moors o Moros negros serán perfectos habitantes.

El ritmo de su nado aquietado, armónico y continuo le han valido un efecto terapéutico para pequeños y grandes. Dejarse hipnotizar por los movimientos de estos peces en el agua es de comprobada relajación capaz de bajar los niveles de ansiedad e, inclusive, disminuir la presión arterial.

Transmiten tranquilidad porque son así, pacíficos y no quisquillosos. No solo son populares entre quienes tienen pecera por su belleza y color, sino también porque el silencio prevalecerá en tu hogar escuchando solo el ruido de las burbujas. Adicionalmente, lo asequible de su precio en las tiendas de mascotas, los hace muy populares. 

Lo más costoso es adquirir la pecera y acondicionarla, de allí en adelante, la inversión en mantenimiento para mantener a estos pececitos no es comparable a todo lo que implicaría el gasto de tener un gato o un perro, por ejemplo.

La primera mascota 

Dado el fácil mantenimiento del goldfish, este pez se perfila como uno de los animales más adecuados para ser la primera mascota de los niños y así fomentar en ellos el cariño hacia la naturaleza y la responsabilidad por el cuidado de una mascota. Aunque estos pececitos están asociados a una pecera como bola de cristal, el lugar adecuado para ellos es un acuario con su sistema de filtración. 

Ese acuario será el hábitat del goldfish, pero puede convertirse en un mundo de imaginación para los pequeños. Si tienes la oportunidad de tener una pecera espaciosa con los 40 litros recomendados por pez para que se desarrollen como se espera, permítele a tu hijo que sus ideas sean parte de cómo decorarla.

Las algas, los corales, grava, ánforas, cuevas, otros peces dorados o, tal vez, algún pez de otra especie que se lleve bien con tus goldfish pueden ser parte del escenario. Tienen una naturaleza social y curiosa que los lleva a explorar y buscar comida, por lo tanto, una pecera con solo agua no se parece en nada a la estimulación que tendría en su hábitat natural.

 

Con acompañantes en su pecera 

Son excelentes compañeros de pecera, sin embargo, la recomendación es no mezclarlos con peces de otro tipo, al menos que estés seguro que todos tengan la misma necesidad térmica. Estos son peces de agua dulce y fría. De hecho, la temperatura ideal para ellos es de 20 grados, por lo que son un tipo de pez con el que no necesitarás calentador.

No te preocupes si al introducir un nuevo pez dorado en tu pecera, lo ves como nervioso al principio. Es común en ellos mostrarse asustadizos y hasta buscar fondo para esconderse, sin embargo, después de un rato se animan a conocer su nuevo entorno. 

La armonía de su nado es lenta y menos vivaz que la de otros peces y esto puede ser un problema para ellos al momento de comer. Los peces más rápidos y ágiles llegan primero a la comida pudiendo dejar al goldfish sin comida, por lo que debes asegurarte de que ellos también digieran su porción. 

Cuidado al darle de comer 

Como buen dueño sabes que debes darles una dieta nutritiva, pero no es algo que ellos exijan. De hecho, se consideran muy nobles en gustos, ya que devoran gustosamente la comida para peces que agregues en la pecera, pero ¡cuidado! Aunque comerán cada vez que les des su comida especial, uno de los primeros aprendizajes de tu hijo como cuidador es que no deben comer más de dos veces por día.

Usualmente, es a los peces dorados más jóvenes a los que podría darse dos porciones pequeñas de comida diaria, ya que están en pleno crecimiento, pero cuando ya crecen una es suficiente. Hazle saber que, cumpliendo esta norma, el pececito puede vivir mucho tiempo, por lo general, entre 6 y 8 años. Sin embargo, esta podría ser una aproximación tímida, ya que hay quienes aseguran que viven mínimo una década. 

Por eso la importancia de comprar la mejor comida para peces que te asegure que les estás dando un alimento rico en los nutrientes que necesita esta especie. Si los tienes en un estanque en época de invierno y a temperaturas muy bajas, el metabolismo de estos peces se ralentiza mucho siendo necesario solo una comida por mes. De darles más, podrían padecer estreñimiento o impactación en su tracto gastrointestinal.

En conclusión, sea para probar como primera mascota de tus hijos o como hermosos y tranquilos elementos decorativos en tu hogar, los peces dorados están en la lista de los animales más populares y apreciados por todos.

 

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