Última actualización: 20.07.19

 

Mantener la humedad ambiental a niveles adecuados para las personas, las plantas o los animales es algo fundamental. Un ambiente adecuado da mayor confort a la hora de estar en una cierta habitación, al tiempo que evita problemas de todo tipo. Algo que podemos conseguir con una adecuada higiene y un correcto control de dicha humedad ambiental.

 

Aunque sea uno de los elementos que olvidamos a la hora de controlar el ambiente de una estancia cualquiera, lo cierto es que la humedad es uno de los parámetros que no deberían quedar fuera de nuestro control. Una humedad excesiva puede causar problemas como la presencia de hongos en la estancia, así como un ambiente poco agradable. En el lado opuesto, un ambiente extremadamente seco es nocivo para los animales, las plantas y las personas, pudiendo además ser causa de problemas respiratorios y un caldo de cultivo en el que las esporas de polvo, polen y otros contaminantes pueden hacer de las suyas con mayor comodidad.

Por suerte, en la actualidad contamos con las herramientas necesarias para controlar la humedad ambiental de forma sencilla y precisa, siempre que usemos las mismas de manera inteligente. Una labor en la que podemos ayudarte con unas orientaciones adecuadas, no tanto destinadas a buscar el mejor higrómetro o el humidificador que mejor se ajuste a ti, sino a la forma de usar estos dispositivos para mantener la humedad ambiental en el punto que más te convenga.

 

Cuál es nuestro objetivo

Lo primero que vamos a valorar es lo que entendemos por un nivel de humedad adecuado en una estancia. La humedad relativa del aire se mide en porcentaje, en una escala que va del 0% del aire plenamente seco al 100% del aire plenamente húmedo. No obstante, estos valores tan extremos no suelen ser habituales.

Entre estos dos parámetros, tenemos una amplia gama de valores entre los que elegir y ajustar la humedad de nuestro hogar, del entorno de nuestras mascotas o incluso de estancias específicas para la conservación de elementos, por citar algún caso. En términos domésticos, un valor óptimo de humedad relativa estaría entre un 50 y un 60%, mientras que para un valor aceptable para esta estancia podríamos ampliar ese rango a un porcentaje que va del 40% al 70%. En el caso de los establecimientos públicos, tales como grandes superficies comerciales o centros de trabajo, entre otros, este valor se amplía de un 30 a un 70% de humedad.

 

 

Humidificador e higrómetro

Para lograr esta humedad, tanto a nivel doméstico como en los grandes espacios que venimos comentando, se hace necesario contar con dos elementos fundamentales: el higrómetro y el humidificador.

Empezando por el higrómetro, este dispositivo tiene la capacidad de medir la humedad del ambiente y presentarnos los resultados de forma comprensible, en porcentaje de humedad ambiental dentro de los parámetros que acabamos de comentar. Estos modelos se presentan en formato analógico o digital, siendo más recomendable el segundo, puesto que permite ver los datos con una mayor claridad que la lectura de dial del de aguja.

Respecto del humidificador, es un dispositivo con el que podemos incrementar la humedad presente en el ambiente de una habitación, de un terrario, de un armario o de cualquier otro elemento. Algo posible gracias a la amplia variedad de estos modelos, que se presentan en diferentes tamaños y potencias de humidificado. Un funcionamiento que, en muchos modelos, es regulable. Esto nos permite incrementar la potencia de funcionamiento del dispositivo y verter aún más humedad al medio en el que se encuentra el humidificador, conforme a nuestras necesidades concretas.

Para rematar este análisis, tendríamos la joya de la corona, que son los humidificadores con higrómetro incorporado. Estos dispositivos de corte mixto tienen la ventaja de unir en un solo producto los dos equipos que hemos comentado ya. Pero por si esto fuera poco, también la parte del humidificador puede ajustar su comportamiento a los datos que mide el higrómetro. Dicho de otro modo, con uno de estos modelos vamos a tener la posibilidad de elegir el nivel de humedad ambiental que queremos lograr, lo que va a servir para que el humidificador ajuste su comportamiento de forma precisa a fin de lograr ese valor en el menor tiempo posible.  Una solución muy práctica para terrarios, dormitorios infantiles y otras estancias en las que el control de la humedad ambiental debe ser rápido y preciso.

 

 

Cómo aprovechar sus efectos

Con independencia de la opción que usemos de las que hemos comentado, sí es conveniente tomar algunas precauciones para optimizar el rendimiento del humidificador y del higrómetro. Empezando por el humidificador, la limpieza del producto es clave, dado que un humidificador sucio va a reducir su rendimiento de forma notable. Algo parecido ocurre en caso de que el producto no esté correctamente colocado en nuestro hogar. Por eso, el humidificador debe situarse en una superficie plana y diáfana, libre de otros objetos a su alrededor, que permita que el flujo de aire húmedo se mezcle con el de la estancia. En caso de que tenga higrómetro incluido, ajusta el mismo a las necesidades específicas de la estancia.

Respecto del higrómetro, la ubicación del mismo no es tan importante, pero sí conviene que esté en una zona alejada del chorro de agua del humidificador. En caso de no hacerlo, es posible que las lecturas obtenidas sean erróneas o menos precisas de lo que sería esperable. También conviene alejar el higrómetro de fuentes de calor o frío, dado que estas corrientes también alteran las condiciones de humedad medidas en el entorno del producto, siendo causa de lecturas incorrectas.

 

Qué hacer si hay demasiada humedad

Aunque no es lo habitual, en algunas circunstancias podemos encontrar valores de humedad más elevados de lo que sería deseable. En este caso, el uso de un deshumidificador sería la alternativa para mantener esta humedad bajo control. Un dispositivo que filtra el aire de la estancia y licua esa humedad en forma de agua, que queda almacenada en un depósito incluido en la propia máquina. Tal como pasa con los humidificadores, hay una gran variedad de tamaños y modelos, para elegir el que más nos convenga.