Última actualización: 24.08.19

 

La crianza de peces es una actividad muy atractiva, sobre todo porque parece fácil, pero muchas personas llegan a sentir frustración ante la muerte de los peces a sólo unos días de haberlos adquirido. En la mayoría de casos, esto es debido a la falta de conocimiento sobre el tema.  Todos los seres acuáticos son muy sensibles a cualquier cambio, por lo que hemos preparado esta guía para mantener saludables a los peces de tu acuario, que esperamos te sea de gran ayuda si eres principiante pero quieres convertirte en un experto de la acuariofilia.

 

Aunque tener bajas, pérdidas o muertes de peces en el acuario es más común de lo que podemos pensar, no debe ser tomado como algo normal, sino que es imprescindible encontrar las razones y corregir los errores, para mantener saludables a nuestras mascotas, que de una u otra manera nos hacen sentir acompañados. Veamos a continuación algunos consejos que aportan los veterinarios y otros expertos. 

 

Estabiliza el agua antes de introducir los peces

Aunque compres la mejor pecera del momento, esto no garantiza la buena salud de tus peces, por esta razón, es recomendable que no te dejes llevar por la emoción del momento, sino que realices todo lo necesario para estabilizar el agua antes de introducir las mascotas acuáticas. 

Nos referimos a los parámetros básicos, entre los que destaca el ph, es decir, el grado de acidez del agua. Este dato es muy importante, puesto que la vida de los peces puede ser afectada gravemente. Si cuentas con un medidor y el resultado es 7, entonces tienes un agua neutra. Mientras más bajo sea el número, significa mayor acidez. En este sentido, es bueno preguntarle a un experto las necesidades de los peces al momento de adquirirlos, debido a que no todos están preparados para cualquier tipo de ph.

Otra característica fundamental es la dureza del agua, que corresponde al nivel de minerales presentes en ella. Dicho de otro modo, el agua es considerada más dura en la medida en que tenga más sales de magnesio y calcio. Es bueno investigar si en tu comunidad tienes agua dura o blanda, para saber si es apta para tus peces o por el contrario resulta perjudicial, en algunos casos, será necesario tratarla antes de introducirla en la pecera.

Por otro lado, un hecho que a veces pasamos por alto y es de suma importancia es la temperatura del agua. Cuando los peces están en la tienda de mascotas, ya están acostumbrados a la temperatura y demás parámetros de ese acuario, por lo tanto, es bueno preguntar a qué temperatura está el agua. De esta forma, puedes proporcionar a tus mascotas el mismo nivel de calidez cuando los lleves a tu pecera.

 

 

Controla los niveles de amoníaco

Algunos expertos en acuariofilia afirman que los principiantes deberían comenzar con un acuario pequeño, puesto que es más sencillo para realizar el mantenimiento. Muchas personas siguen este consejo y sin embargo los peces se enferman y mueren, esto es debido a una alto índice de amoníaco en el agua.

El amoniaco surge naturalmente en la pecera a causa de los excrementos de los propios peces, pero también por restos de comida. Mientras más pequeño sea el acuario, más probabilidades hay de que aumenten los niveles de este compuesto, debido a que hay muy poca agua.

Es posible evitar esto utilizando bacterias, que se encargan de hacer que el amoniaco sea menos dañino. Además, puede ser recomendable cambiar semanalmente el 30 % del agua, dependiendo del tipo de acuario y la cantidad de peces. Si encuentras que tu pecera tiene demasiado amoniaco, entonces puedes pensar en disminuir las porciones de alimentos o la frecuencia. Para esto último será necesaria la opinión de tu veterinario.

Otra forma interesante de sacar el amoníaco de la pecera es aumentando la aireación del agua, para eliminar el compuesto NH3 a través de las burbujas. En este caso, es importante quitar la tapa del acuario durante el proceso para eliminar los gases de forma natural.

 

Incluye plantas vivas en el acuario 

A pesar de que parece más fácil colocar las plantas artificiales que trajo el acuario como accesorios al momento de comprarlo, la verdad es que las plantas vivas son más saludables para los peces, ya que crean un ecosistema parecido al natural e intervienen en el ciclo de vida de todo el conjunto de organismos presentes.

La principal característica de las plantas es que son capaces de absorber fosfatos, nitratos y amoníaco, de manera que funcionan como un filtro natural. Pero hay otros beneficios adicionales, ya que con la presencia de luz, absorben el dióxido de carbono y lo convierten en oxígeno. Asimismo, son una buena contraparte para las algas, ya que se alimentan de los mismo nutrientes, por lo que mantienen un equilibrio en el agua. 

Vale la pena recordar que el agua del grifo contiene cloro, que resulta perjudicial para los peces, por lo tanto, debemos utilizar algún método seguro anti-cloro antes de introducir los peces por primera vez, así como al cambiar el agua durante el mantenimiento.

 

 

Toma todas las precauciones al momento de limpiar el acuario

La limpieza es primordial para la buena salud de los peces, ya que la acumulación de moho y hongos pueden destruir el ecosistema, produciendo daños fatales en los animales acuáticos. Sin embargo, la pulcritud total también es perjudicial, puesto que elimina algunas bacterias que son necesarias para el equilibrio del ecosistema. En este sentido, es recomendable hacer una limpieza parcial cada 15 o 30 días, pero es muy importante observar el aspecto del agua, debido a que no todos los acuarios funcionan igual.

La presencia de detergentes y otros productos domésticos de limpieza, en realidad pueden ser un potente veneno para los peces, pero no para los humanos, por esta razón, cada vez que introduzcas tus manos en la pecera deberías lavarlas correctamente, sin dejar restos de jabón en ellas.

Hay un enemigo silencioso de los peces que deteriora su salud rápidamente y puede causar muchas bajas en tu pecera, nos referimos a la nicotina. Si eres fumador, lo más conveniente es que laves tus manos profundamente antes de introducirlas, ya sea que vayas a limpiar u organizar los accesorios.