Última actualización: 20.11.19

 

Para muchas personas es preocupante observar que sus perros no quieren comer el pienso como de costumbre o si se trata de un alimento nuevo. En este sentido, no se puede tomar a la ligera este aspecto, porque la falta de nutrición en tu mascota puede ser el síntoma de algo más y generar consecuencias fatales. 

 

La alimentación de los perros con pienso está diseñada para ofrecerles todos los nutrientes que necesitan de acuerdo a su edad, peso y raza. Por esta razón, existen diferentes tipos de comida para perros que se adaptan a las necesidades metabólicas de cada uno y se siguen especializando las fórmulas para responder a las demandas veterinarias.

Ahora bien, existen situaciones puntuales en las que podemos observar que el perro no se está alimentando bien o se rehúsa a comer el pienso. Lo importante está en que tomemos ciertas medidas al detectar que nuestra mascota no quiere comer. Pero, antes hablemos un poco de los motivos más comunes por los que el perro sufre de inapetencia. 

 

1. Problemas dentales

Es muy normal que con el paso de los años, muchos perros pierdan la mayoría de sus piezas dentales y antes de que esto suceda puede preceder una dolencia o inflamación en la cavidad bucal que le impide comer con normalidad.

Debes observar el comportamiento de tu mascota y revisar su boca, si tiene las encías ensangrentadas o se niega a dejarse revisar, asimismo ver si tiene heridas en el hocico. 

En cualquiera de estos casos, debes acudir al veterinario, ya que es el especialista indicado para darte una solución o un tratamiento para las lesiones, o en todo caso, sugerir la mejor comida para perros (Aquí puedes encontrar unas opciones para comprar) con una dieta blanda para el animal que pueda suplir sus necesidades nutricionales.

 

 

2. No está adaptado

Puede suceder que si has adoptado a un perro adulto, este se haya acostumbrado a comer alimentos de humanos o comida para perros preparada y por eso no se familiariza con el sabor y la textura del pienso. 

Otra situación similar es que hayas comprado una marca diferente de pienso a la que está acostumbrado el animal, entonces es posible que los ingredientes no sean los mismos o que contenga algún elemento al que tu perro sea alérgico y por ello se niega a comerlo.

Una de las formas para mejorar esta situación es mezclar un poco del pienso nuevo con el viejo, empezar con pocas porciones y al cabo de varios días ir reemplazando la mitad del cuenco hasta que solo le sirvas del nuevo pienso. 

 

3. Está padeciendo una enfermedad

Muchas veces los perros tienen alguna dolencia física que se refleja en su comportamiento, desarrollo de actividades diarias y la alimentación. Si la mascota ha llegado a una edad avanzada, no tiene la misma energía para correr y está presentando cambios en el pelaje o dificultades en su movilidad, antes de que la falta de apetito se agudice, definitivamente debes acudir con urgencias a una clínica veterinaria.

Este tipo de situaciones se deben atender rápidamente, porque de lo contrario el alto grado de deshidratación e inanición puede terminar fatalmente para el perro. 

 

4. Posible atragantamiento

Los perros son juguetones por naturaleza y su fascinación por morder cosas para drenar su energía es algo que todos conocemos. Sin embargo, pueden presentarse situaciones en las que tu perro ingiera algún objeto inadecuado que esté obstruyendo el tracto intestinal, o si llegó al estómago esté causando dolor y malestar que le produce inapetencia.

En este caso, reiteramos la importancia de la evaluación del veterinario para descartar todas estas posibilidades, pues recordemos que nuestras mascotas no están permanentemente ante nosotros, así que desconocemos lo que pueden hacer mientras están fuera del alcance de nuestra vista. 

 

5. Cambios sociales

Las personas no son las únicas que se deprimen frente a cambios trascendentales en su vida. Las mascotas también tienen sentimientos y emociones que se reflejan en su actitud diaria. Por esta razón, si tu familia está pasando por un proceso de mudanza, la muerte de un ser querido o la llegada de un nuevo miembro de la familia, tal vez debas evaluar la actitud del perro, para saber si es eso lo que está causando la falta de apetito. 

Asimismo, cuando se realizan viajes y el perro sale de su entorno habitual puede ser difícil adaptarse al nuevo lugar, aunque sea temporalmente, y le cuesta mantener una alimentación normal mientras se familiariza con el espacio. 

 

 

¿Qué hago si mi perro no quiere comer?

Si en caso de descartar todas las opciones anteriores y aplicar las sugerencias de tu veterinario, tu perro sigue sin querer comer pienso, te sugerimos algunos consejos que te pueden ayudar.

  • Sal a pasear con tu perro: Si has establecido un horario de servirle la comida, puedes modificar la rutina e incluir un paseo antes de la hora de comer. Pueden correr en un parque, trotar por la avenida o dar varias vueltas a la manzana con la intención de que tu mascota gaste energía y al llegar a casa sienta la necesidad física de alimentarse. 
  • Disminuye los premios: Para los que acostumbran a dar galletas y croquetas a cada hora del día al perro o por cada pirueta que hace, es momento de reducir la cantidad de premios, ya que se está sobrealimentando al can y así no va a tener hambre cuando le sirvas el pienso. 
  • Promueve la hidratación: No puedes permitir que tu perro también deje de tomar agua, así que ofrécele varias veces al día directamente de su cuenco o de una botella que hayas destinado solo para él. 

Establece un sistema de aprendizaje: Algunos veterinarios recomiendan adiestrar al perro ofreciendo únicamente pienso y agua, durante dos días. Es importante que toda la familia colabore y ninguno ceda ante la demanda del cachorro y lo alimente a escondidas. Si en dos días sigue sin comer pienso, puedes ofrecer una porción de otro alimento para evitar que los niveles de azúcar desciendan. Pero, al día siguiente debes continuar el régimen hasta que se adapte.