Última actualización: 20.11.19

 

Todos los que tienen gatos como mascotas coinciden en que estos animales son limpios a la hora de ir al baño, por ello se les debe ofrecer un espacio higiénico y tranquilo. En este sentido, el arenero para gatos es la solución más común, pero necesitas cuidar ciertos aspectos para que tu felino se motive a utilizarlo.

 

En el mercado de artículos veterinarios y cuidado de mascotas existen numerosos tipos de arenas para gatos que puedes depositar en una caja especial hecha por ti o de las que se comercializan en cualquier tienda especializada. Sin embargo, también hay alternativas más ecológicas como la sepiolita, este mineral natural tiene un buen nivel de absorción. pero no elimina los malos olores y suele producir mucho polvo. Otros materiales más amigables con el ambiente son la fibra de coco, virutas de madera, aserrín, restos de papel reciclado, entre otros. 

Pero antes de elegir el relleno apropiado para la caja y tu gato, queremos hablar de otros aspectos que se deben tomar en cuenta, especialmente si es la primera vez que tienes un gato en casa. 

 

1. Lugar para el arenero

No debemos olvidar que una caja de arena dentro de nuestra casa o apartamento sustituirá la función natural del gato de hacer sus necesidades en el exterior. Por esta razón, se deben considerar algunos elementos propios de la naturaleza felina para escoger el lugar indicado para el arenero.

Un lugar seguro: Los gatos siempre buscarán hacer sus necesidades lejos del espacio donde duermen y descansan. El motivo de esto es porque, naturalmente, quieren protegerse de depredadores y amenazas, así que prefieren alejarse de su guarida para que no sean fáciles de rastrear. Obviamente, esto no sucederá dentro de casa, pero son condiciones felinas que determinan su personalidad.

Lejos de la comida: La comida y el agua del gato siempre deben estar en el mismo lugar para que el animal cree el hábito de buscar diariamente sus alimentos. En consecuencia, tu mascota deberá hacer sus necesidades alejado del sitio de su comida, así que mientras más distancia haya entre estos espacios, será mucho más fácil para el felino identificar el lugar de la comida y el de ir al baño. 

Con ventilación: Aunque vivas en un apartamento, siempre debes buscar un espacio ventilado con una eficiente circulación de aire para colocar el arenero, de esta forma los desagradables olores no se quedarán atrapados en la casa. Por eso, se recomienda siempre un espacio cercano a una ventana.

 

 

2. Escoger la caja adecuada

Ahora bien, ya sabes dónde colocar su caja pero digamos que estás haciendo una comparativa de areneros para gatos y te das cuenta que hay tantos modelos que no es sencillo escoger uno. Así que aquí te resumimos los modelos más populares. 

Arenero básico: Para los que prefieren acertar con un diseño simple, las bandejas sanitarias básicas resultan muy fáciles de usar y limpiar. Son, básicamente, rectángulos de plástico en los que se deposita la arena y permanecen descubiertos para que los gatos accedan a ellos cuando lo necesiten. Lo negativo de estos modelos es que los olores están más expuestos, sin olvidar mencionar que los bebés y otras mascotas pueden manipular las heces del gato. Además, las paredes bajas no obstaculizan la salida de arena y el gato puede esparcirla en el suelo.

Arenero cubierto: Por otra parte, están los modelos cerrados que, además de proporcionar más privacidad al gato, permiten controlar un poco los olores y desechos, sin que estén expuestos a los demás miembros de la familia. Sin embargo, estos areneros suelen ocupar más espacio, ser más difíciles de limpiar, sin contar que a algunos gatos les resulta difícil acostumbrarse a esta caja. Pero, en cuanto notan la privacidad que les proporciona estarán contentos de usarla. 

Areneros con tamiz: Para facilitar la higiene, estos areneros tienen bandejas dobles, de las cuales una es un tamiz que favorece la separación de los desechos fecales de la arena. Se pueden conseguir en formato abierto o cerrado.

Areneros automáticos: Estos modelos hacen más fácil la limpieza porque emplean un mecanismo manual con palanca para tamizar la arena, mientras las heces se depositan en una bandeja recolectora, que deberás vaciar regularmente. Este tipo de productos no consume energía, pero su tamaño aparatoso puede causar temor a los felinos. De esta categoría de areneros existen novedades más inteligentes, con funcionamiento automático, electrónico y remoto, pero son más caros. 

 

 

3. Un arenero hecho por ti mismo

Si ninguna de las opciones anteriores te convence o prefieres un diseño hecho en casa, te sugerimos algunas ideas que te pueden ayudar a hacer la caja de arena para tu mascota sin gastar mucho dinero. 

 

Usa conservadores

En cualquier tienda de hogar puedes comprar conservadores de plástico de diferentes medidas. Para el arenero debes escoger dos recipientes del mismo tamaño, pero que tengan casi el doble de longitud de tu gato, así este tendrá el espacio suficiente para moverse y hacer sus necesidades cómodamente.

Ahora, debes usar un cautín o calentar un destornillador para perforar toda la superficie de uno de los recipientes, haciendo muchos agujeros. Este envase perforado deberá ir en la parte superior, en él se vaciará la arena y cuando tu mascota haga uso del arenero, solo tendrás que mover esta bandeja y toda la arena será depositada en el envase inferior. Así, sólo quedarán las heces que puedes vaciar en una bolsa para desecharla después según las normativas de tu ciudad. 

 

Una opción desechable

Otras personas sugieren realizar un arenero con el método anterior, pero usando bandejas descartables de aluminio, perforar la superior y cernirla cada vez que el gato haga sus necesidades.

Si bien esta alternativa no es duradera, es una opción muy recomendada para cuando sales de vacaciones con tu mascota y no deseas llevar un equipaje excesivo. En este caso, te sugerimos usar la misma arena que acostumbras comprar para que tu gato no eche de menos la caja que usa en casa.